En una fría mañana de invierno, aparece el cadáver de un hombre colgando de una de las puertas de la muralla de Visby, en la isla de Gotland. Se trata de Egon Wallin, un reputado galerista. Descartada la hipótesis del suicidio, el comisario Anders Knutas debe, una vez más, dejar de lado sus problemas personales para centrarse en este enigmático crimen. Anders Knutas no tarda en descubrir que la esposa del fallecido tenía un amante y que la pareja no atravesaba su mejor momento. Es ella quien pone al policía sobre una valiosa pista al descubrir en su desván diversos cuadros robados de deconocidos artistas suecos. Pero no se trata del único secreto del difunto galerista. A espaldas de su mujer, Egon Wallin había hecho planes para empezar una nueva vida a solas. ¿Y qué relación hay entre su muerte y el misterioso robo de una famosa pintura llamada El dandi moribundo? Johan Berg, que ha regresado a la isla para pasar unos días con su prometida Emma y su hija recién nacida, intentará, a su manera, ayudar a Knutas en la investigación.
El inspector Knutas se enfrenta en este caso al asesinato de un galerista en Visby, (una pequeña población de la isla de Gotland). Aparece ahorcado en un muro.
Tras descartar de forma casi inmediata que pueda tratarse de un suicidio, la investigación se centra en la larga lista de sospechosos, empezando por su mujer, cuyo recién estrenado estatus de viudedad la beneficiará económica y sentimentalmente, y siguiendo por varios personajes. Esta vez he ido muy perdida, pese a que una parte importante de la trama la he adivinado enseguida, con el asesino me he hecho un lío tremendo. Además de no aclararme con los nombres suecos de los sospechosos, (así no hay forma de concentrarse en averiguar quién puede ser el malo malísimo). Además, el romance de Johan y Emma, (el periodista y la mujer casada), me han distraído mucho. Empiezan a saturarme, (y mira que es difícil que yo para que yo diga esto, con lo romanticona que soy).
Y seguramente escribo todo esto en plena rabieta por no haber caído en quién era el malo malísimo, pero necesitaba culpables.
1. Nadie lo ha visto.
2. Nadie lo ha oído.
3. Nadie lo conoce.
4. El arte del asesino.
5. Un inquietante amanecer.
6. La falsa sonrisa.
Lo incluyo en el reto Negro y Criminal, de Cruce de caminos.
8. El arte del asesino, (Maeva) Mari Jungstedt, 8/10
Entrada resumen del reto.


