El hombre perfecto,
Linda Howard.
Todo empieza como una broma de cuatro amigas en
su reunión semanal. ¿El tema de conversación? Una vez más, los hombres. Entre
risas, deciden hacer el retrato del hombre perfecto, y ponen por escrito las
cualidades que debería reunir: sincero, amable, atractivo, con sentido del
humor... y, bueno, hay algo más, un detalle que acabará por desencadenar una
verdadera pesadilla.
Sin embargo, Janie y sus amigas no se sienten en
peligro. No ven amenaza en las susurrantes llamadas telefónicas, ni perciben la
mirada cargada de odio de un personaje cercano. Ignoran que una mente
desequilibrada es como la nieve amontonada en la ladera de una montaña: a veces
basta un estornudo para provocar un alud.
Una de suspense, intriga y romance...
Janie y sus tres
amigas, en un bar, hacen una lista, con lo que debería ser el hombre perfecto.
Como están de risas y de broma, ponen de todo, cualidades físicas, psíquicas y
lo que se les ocurre. La lista acaba haciéndose pública en su empresa, que como está plagada de informáticos locos la cuelgan en
internet, y la historia se lía tanto que incluso las llaman para entrevistarlas en un programa de la televisión.
Aunque el personal femenino se solidariza bastante con ellas, el masculino en general se ofende bastante.
Seguramente, si la lista la hacen hombres, respecto a la mujer perfecta, acabarían tachados de sexistas, superficiales, etc, por todo bicho viviente femenino, y seguramente con alguna demanda...PEEERO, como es al revés, el mayor problema con el que se encuentran al principio, son las risas de sus
compañeras, lo ofendidos que se quedan sus compañeros, maridos, novios, etc....Vamos, que lo que empezó como una charla de amigas, echándose unas risas acaba en desastre. Porque el verdadero problema aparece cuando alguien decide asesinarlas por
"malas pécoras".
Por supuesto tenemos
prota masculino, Sam, de esos de "ya te salvo yo, que para eso soy
perfecto"...En este caso, es un vecino de Janie, el cual, casual y muy
oportunamente es policía.
Me ha enganchado bastante, sobre todo la intriga de saber quién era el asesino. He acabado sospechando de todo bicho viviente que aparecía, así que he estado muy entretenida con esta parte.
A mi lo de las llamadas de teléfono me da miedito. La peli Scream me dejó muy marcada... y yo me ponía mala cuando las van llamando y les van preguntando "¿tú quién eres, A, B, C, o D?", (ellas firmaron la lista como A,B,C y D). No tengo teléfono fijo, y no creo que lo tenga nunca, ni jardín en una casa con cristaleras, ni me baño en alta mar.
Lo que menos me ha gustado, es el romance de los "protas". Me ha chirriado un poco, en realidad muchísimo. Y el caso es que empiezan bien, llevándose a matar y con unas cuantas escenas divertidas, sobre todo por problemas vecinales. ¿Y entonces por qué no me ha gustado?, pues porque después de la tercera cita, ya se quieren hasta el infinito y no pueden vivir separados el uno del otro más de tres páginas...
A mi me encantan las historias de amor, me da igual que sean humanos, vampiros, extraterrestres, licántropos, híbridos, lo que sea, pero sí agradezco un poquito de credibilidad en la parte emocional del asunto. Me resulta más creíble que existan los extraterrestres, que el hecho de odiar a alguien por la mañana, cenar y acostarte con él, y después, en vez de un cigarrito, declararte amor eterno, de tipo "vamos, cariño, elijamos el nicho para que nos entierren juntos". ¿?¿????
Eso sí, gracias a la "tensión sexual" que arrastran en la primera parte del libro, a esas alturas yo ya estaba intrigadísima
por descubrir al malo malísimo.