Vamos con la noche de miedo que organizó Ines en su blog, Inés y sus libros.
El reto consistía en leer y reseñar un libro de terror hoy día 31, y en mi caso esogí a Dean Koontz, y sus Ojos Crepusculares. 
La historia empieza con el protagonista, Slim, llegando a la feria de los Hermanos Sombra. Sin mucho preámbulo acaba metido en una lucha a muerte con un monstruo, o lo que él cree que es un monstruo camuflado en una persona.
Llega huyendo de la policía, que lo persigue por asesinar a su tío, otro supuesto monstruo. Él los llama duendes. Ni siquiera él mismo sabe lo que son. Pueden ser demonios, extraterrestres o lo que más le aterroriza pensar, que en realidad no existen y su mente los imagina.
Con este comienzo, y a medida que avanza la historia, iremos conociendo la vida de Slim, la de los feriantes, y cómo intentará salvar a las personas que más aprecio va teniendo según avanza la trama.
En su particular forma de ver el mundo, tiene visiones, pero además ve a través de algunas personas un ser maligno que se esconde camuflado. Lo malo es que solo lo ve él, así que no puede ir de justiciero de los duendes a la vista de todos.
El propietario de la feria, Gelatina Jordan, le ofrecerá un trabajo, empezando en la caseta del martillo medidor de fuerza. Su jefa directa, Rya es una belleza que enamorará a Slim con la rapidez de un disparo. Cuando aún está aturdido por ella, la verá ensangrentada en una de sus visiones, por lo que tendrá un tormento más que añadir a los que ya traía.
La historia engancha, pese a que me ha resultado demasiado descriptivo con el tema de la apariencia de los duendes, o de las peleas que tiene con ellos. Aunque es cierto que buena parte de estas descripciones vienen a intentar aclarar tanto a él como al lector si lo que ve es real o imaginaciones suyas. Es la parte que más puede asustar. Pensar en el hecho de ver algo y no saber si es real o te lo estás imaginando.
El libro tiene dos partes. La primera transcurre en la feria, y la siguiente en un pueblecito que congrega un nido considerable de duendes. Si en la primera hay muchos interrogantes e intriga, en esta segunda encuentras más acción.
En cuanto a los personajes, Slim y Rya están muy atormentados por sus historias particulares. Ven el uno en el otro un apoyo importante. Por eso mismo, la mayor sorpresa me la he llevado con ellos. Y no precisamente por su romance. Los secundarios no son muchos, y los atiende lo justo para que puedas encariñarte con ellos.
No me ha parecido terrorífico en absoluto, salvo quizás la parte de pensar en el mal que pueden esconder algunas personas, (con o sin duende) . Como he dicho al principio, tanto detalle en las descripciones de los duendes o las luchas a muerte me ha saturado un poco. A lo mejor pretendían asustar o desagradar, pero en mi caso no ha sido así. A pesar de esto, me ha gustado mucho cómo escribe, así que repetiré, pero con alguna obra menos extensa. Dejando a un lado la parte más desagradable o sangrienta, sabe transmitir sentimientos y emociones. Si bien no asusta, consigue que sientas la tensión y el agobio de las situaciones.
"La perspectiva de la propia muerte, si bien no es agradable, puede soportarse, pues no hay sufrimiento ni dolor una vez que la muerte ha llegado. Pero cuando uno pierde a quienes ama el sufrimiento persiste hasta que uno mismo desciende a la propia tumba"¡Feliz Halloween!